Los Cuentos del Chino / Abril 2013

Hay un chino muy pequeño que vive dentro de mi iPod. Él es el responsable de elegir qué canciones reproduce cuando está en modo aleatorio. Conoce tantas historias, me cuenta tantos cuentos, que he decidido compartir con vosotros al menos uno cada día. Espero que os gusten, a mí me entretienen la vida. Son “Los Cuentos del Chino”.

________________________________________________________________________________

289. Sobrinus // ZUMBIDO


30/04/13 // Por la terraza, abierta, aparece y desaparece la cortina, movida por el viento. Como si la pobre quisiera ver el final de la historia. Sin embargo otra cosa llama poderosamente su atención. El sol, amarillo y redondo, se sale de su propio límite. Ella aparta la vista, es demasiado brillante, le zumban los oídos y le duelen los ojos. Prefiere mirar al suelo, allí donde se encuentra ella. Se agacha y con el dorso de la mano le roza la mejilla. Nada. Ni siquiera frío. De repente se escuchan voces. Del portal surgen varias personas, como si al edificio le hubiera impresionado la escena y vomitara desconocidos. Ella avanza hacia ellos. Les observa con curiosidad mientras la gente se dirige en su dirección. Corren como una masa informe y le cuesta distinguir los cuerpos. La muchedumbre zumba como abejas enfadadas, le resulta insoportable y tiene que cerrar los ojos y girar la cabeza. Cuando los abre todos han pasado de largo, a través de ella. Se han reunido en corro, alrededor de su cuerpo. Gritan con violencia. Algunos hombres piden inútilmente la ayuda de la medicina y algunas mujeres lloran con dramático ademán. Ella se acerca por su espalda y les observa de cerca. Sus voces se cuelan por los orificios de su nariz, por los poros de su pecho e incendian su interior con un zumbido que tira de ella hacia arriba. Sus gestos de dolor la impresionan muchísimo. No esperaba generar tantos sentimientos. No sabía que aquello iba a pasar. Da igual. El sol ocupa ya todo el cielo. La luz, brillante le arrastra y ella se deja hacer. Mira hacia abajo pero solo ve el remordimiento, constante y molesto como un zumbido, del que no se podrá librar jamás.

________________________________________________________________________________

288. David Thomas Broughton // WALKING OVER YOU


29/04/13 // El sendero se abre entre tus piernas y por él me adentro. Oscuro y caliente como una selva tropical. Hay un largo trecho pero tengo paciencia y el alma cargada de provisiones. Alguna sombra se cruza en mi devenir. Señuelos que quieren despistarme y a los que no hago caso. En tu vientre bendigo tu alimento. Abrazo el fluir constante y tenue de tu sangre, pero me alejo de su camino. Bordeo tus pulmones y corono las crestas tersas de tus pechos. Desde allí observo tu vista y me deshago. El piso de tu cuello es firme y suave y me siento en su leve curva para tomar aliento. Rozo el lóbulo de tu oreja al pasar y entro a tomar algo en el espacio común de tu cerebro. Charlo, allí, relajadamente con los moradores de tu mente. Los que están porque tú has querido y los que están porque quieren sacar algo más de ti. Entre todos llegamos a una conclusión. Me despido de ellos y trato de llevar a cabo el plan que se ha gestado en tu cabeza. Desciendo por tu garganta hasta la laguna seca que hay sobre tu esternón. Allí descanso las piernas y hago acopio de fuerzas. No aparto la vista de mi objetivo y me dirijo con paso firme hacia él. Agarrado a tus costillas, como si fueran las rejas de mi celda, admiro la bamboleante existencia de mi destino. Y cuando avanzo hacia tu corazón, fin último de mi viaje, mi peregrinación definitiva, lo hago desnudo. Mucho más desnudo de lo que estaba cuando comencé mi aventura.

________________________________________________________________________________

287. Tulsa // BARRO


28/04/13 // Qué recta es la línea del mar. A veces duda de que el mundo sea redondo. Bueno, en realidad a veces duda de casi todo. Se despista. Agita la cabeza. Se abraza las rodillas para concentrarse y repasar los acontecimientos de la noche con frialdad. Comienza pero en su cabeza nace una idea estúpida. Se le debe de estar llenando el culo de barro. Qué curioso que lo que un día no era más que arena, fina arena con la que jugar, se convierta en algo tan desagradable y sucio como el barro. Y solo con un poco de agua. Unas pocas lágrimas servirían. Qué tonto. Aparece en mitad de su cabeza, como un periscopio, la confirmación evidente de que esa arena y ese barro podrían ser una metáfora magnífica. Agita de nuevo la cabeza. Se niega a dejar salir todo ese submarino que, seguro, no haría otra cosa que llevarla al fondo oscuro de sí misma.

________________________________________________________________________________

286. Silvio Rodríguez // ÓLEO DE MUJER CON SOMBRERO


27/04/13 // Si pudiésemos ver la sala a cámara rápida nos daríamos cuenta de su quietud. Cientos de personas pasarían, se detendrían ante el óleo y continuarían su visita. Y sin embargo su figura alargada quedaría quieta, como un faro con el que medir la impaciencia.

Si pudiéramos plantarnos ante él y estudiar su planta con la intimidad del espejo, veríamos un abrigo raído, largo, hasta las rodillas. Abrigo abierto que deja ver un jersey verde oscuro y el cuello de una camisa clara, de cuadros. Pantalones de vestir gris oscuro y unos zapatos baratos marrones.

Si pudiésemos leer el significado de sus gestos, como uno de esos expertos interrogadores de la policía científica, nos fijaríamos en la quietud de sus brazos, cayendo planos junto al cuerpo. Y en la profundidad animal de su mirada. Unos ojos que ven mucho más de lo que tienen delante. Aspecto de angustia y nostalgia. Como quien ve alejarse para siempre algo que necesita para vivir.

Si tuviésemos el poder de estar en su cabeza, dirigiendo en plano secuencia la película de su vida, tendríamos que saber pintar el dolor y el amor con el trazo libre del viejo Chagall. Habría que construir un pasado dramático y que planear un futuro incierto. Deberíamos, en una palabra, aprender a sufrir mirando un cuadro.

________________________________________________________________________________

285. The Delta Saints // SWAMP GROOVE


26/04/13 // Pudo ser el mejor en su puesto pero no quiso. Se contentó con ser el mejor en su vida. Nunca pisó a nadie y pese a que estuvo jugando casi 30 años al balonmano, todos en el mismo equipo, fue incapaz de crearse un solo enemigo. Ni en su club ni fuera  de él. Defendía con dureza, no era ninguna hermanita de la caridad en la cancha, pero iba al choque siempre de forma noble. Y en ataque, su talento innato, espectacular, nunca le sirvió para ser un arrogante. Huía también de la doble modestia: se daba la importancia que tenía y ni un metro más. Estaba siempre cerca de los jóvenes para ayudarles a mejorar y para enseñarles todo lo que él aprendió, sin guardarse nada.

El año que nos dijo, tomando unas cañas, terminando la temporada, que se iba a retirar, se convirtió en un año especial. Fue un shock para todos en la liga. Sus compañeros no se imaginaban salir al campo sin él al lado. Y los contrincantes creíamos que íbamos a jugar partidos huérfanos, sin vida, si no nos encontrábamos con él. Su equipo, como casi siempre, llegó a las finales y algunos, lo confieso, soñamos con dejarnos ganar para que se retirara por todo lo alto. Pero la realidad elige curiosos caminos y ese año cayeron en semifinales.

Aquel año ganamos nosotros la liga, pero os contaré ahora cómo recuerdo el gran momento. Su momento. Estaba a punto de terminar el partido por el tercer puesto. Su equipo tenía ya el encuentro resuelto y se jugaban unos minutos finales de trámite. Toda la grada, con jugadores y aficionados de casi todos los equipos de la liga, sólo tenía ojos para él. Sin embargo él se desenvolvía como si fuera un partido más. Hasta que, en una jugada de ataque, un compañero con el que llevaba toda la vida recibió el balón. Se miraron tan solo una décima de segundo y el tipo avanzó hacia la portería. Cuando salieron a defenderle colgó la bola sobre el área, en un lugar al que nadie habría podido llegar. Sin embargo él saltó desde la esquina. Voló. Recuerdo aquel momento con toda precisión. Vi la imagen ralentizarse y observé cómo alcanzaba el balón en su punto más alto y, mientras caía, armó el brazo y soltó un latigazo terrible que se coló por toda la escuadra. La gente en la grada se volvió loca. Todo el mundo se puso de pie. La ovación duró hasta el final del partido y aún un poco más. Yo juraría que se emocionó, pero estaba demasiado lejos y no podría asegurarlo. Sólo sé que esos segundos en los que el tipo, empujado por el cariño y la admiración de todo el que amaba el balonmano en aquella ciudad, se elevaba alcanzando la gloria, eran rock. Rock puro y de verdad. Rock sincero, del bueno. Rock de balonmano. Y sé que jamás podré olvidarlo.

________________________________________________________________________________

284. Antonna // TODO EL MUNDO TIENE PORNO EN CASA


25/04/13 // Al morir su padre se hizo responsable de sus cosas a regañadientes. Sin ninguna ilusión entró en su casa y la recorrió con mirada curiosa pero aburrida. Todo le era vagamente conocido. Había pasado allí ¿cuánto?, ¿cinco horas en toda su vida? Se habían alejado muy pronto y solo en un par de visitas a la casa, a la que se mudó al separarse de su madre, había intentado él retomar el contacto con su padre. Fueron visitas desagradables, incómodas. No le vio futuro a esa relación y no volvió. Siguió adelante, olvidando la existencia de su padre. Obviándola. Ahora se encontraba de nuevo en una casa que desconocía. Sin tristeza abrió el armario y guardó en una maleta grande sus camisas y sus pantalones. Abrió sus cajones y miró durante unos minutos la ropa interior de su padre. Al final se decidió por tirarla. En su estudio revisó los libros. Clásicos amarillentos y algún best seller de poco valor. Poca música y mal ordenada y entre sus papeles nada que reseñar. Facturas, contratos de arrendamiento, manuales de instrucciones. A media tarde sacó una cerveza del frigorífico y se sentó en el sillón. Aquel hombre ajeno había vivido una vida sobria y anodina. Sin ningún interés por nada. Ni por su mujer, ni por su hijo. Ni siquiera su trabajo pareció importarle. Ningún hobby reconocible, ninguna distracción. Y ahora que su existencia había terminado ni siquiera su recuerdo tenía valor para nadie. En un último intento, encendió el ordenador que tenía en el estudio. Fue revisando una por una todas las carpetas que fue encontrando pero sus archivos eran más anodinos que su vida. En ese momento lo comprendió: si su padre había vivido solo durante dos décadas y media y no había acumulado una colección de porno como para entretener a un grupo de chimpancés en celo, entonces una cosa le quedaba clara: su padre, tal y como él suponía, no había merecido la pena.

________________________________________________________________________________

283. Flaming Lips // FEELING YOURSELF DESINTEGRATE


24/04/13 // Vivir sin morir no sería vivir. Sería otra cosa distinta. Un porvenir eterno. Un no desesperar y precisamente por eso, un desesperar intrínseco al ser. Todo se podría hacer mañana y todo sería tedioso e, irónicamente, mortal. ..

Y sin embargo, el alumno de filosofía lo que encuentra mortalmente tedioso son esas nociones vagas, desperdigadas que le llegan al oído. Mira por la ventana y el cielo azul le sonríe. Y escucha risas de chicas que deben de estar sentadas en el césped cercano. Chicas preciosas, seguro. Y sus risas también le sonríen. Y sin embargo él sigue allí dentro, sin sonreír. Viendo cómo se pierden aquellos valiosos segundos de su juventud. Exhalando el último aliento de su vida constantemente. Cada instante una muerte, cada segundo un final. Un momento desperdiciado por siempre y para siempre, sin posibilidad de reintegrarlo. Y siente cómo cada célula de su cuerpo comienza un proceso de desintegración que no tiene final y, al mismo tiempo, crea un final distinto a cada segundo. Ya nota cómo su cuerpo ha empezado a desaparecer y es capaz de vivir, en profundidad, su lenta e imperturbable desaparición. Abocado a la tragedia. Condenado al drama de la existencia.

Después, el timbre que marca el final de la clase le saca de su reflexión. Una hora más tarde, la cerveza le separa de la conciencia de su declive. A media noche las tetas de una compañera borran de su memoria cualquier vestigio del desastre.

________________________________________________________________________________

282. Rufus Wainwraight // RELEASE THE STARS


23/04/13 // Se apagan las luces de Hollywood. Cantan los primeros pájaros, los más urgentes, y parece como si Rufus Wainwright se hubiera subido el piano a la copa de una palmera. Por tus ruidos, tus gestos, tu rumor, deduzco que estás a punto de despertar así que corro a mi posición. Espero que ocurra, vigilo tu cuerpo y cuando veo tu mirada perdida recorriendo la mañana, lo hago: te enciendo el sol.

O lo que es lo mismo, abro las persianas de tu habitación y dejo que la vida te roce. Hollywood echa a correr y tú te sumas a la autopista del día a día. Yo, fiel escudero, arreo a mi burro tras de ti. Y no te quito ojo. Las aceras estás repletas de gente capaz de tambalear tu carrera con un mal consejo, con una crítica despiadada. Y aunque lleves años en lo más alto, no pienso dejarte caer. Vigilo tus apariciones, espío a quien escribe sobre ti. Tú, perdido en tus ensoñaciones y tus novelas de época, ni siquiera te has dado cuenta de que el viejo Hollywood ha muerto. Y ya no se cuidan a las estrellas, ya no se respeta a las leyendas como antes.

Pero no te preocupes: yo te defenderé ante cualquier gigante.

________________________________________________________________________________

281. Antònia Font // CLINT EASTWOOD


22/04/13 // Clint llega a la azotea del edificio Gesa con paso tranquilo. El mar, fijo y liso, le observa de cerca. Clint le mantiene la mirada pero pronto se despista. No sabe qué está buscando realmente… pero lo sabrá cuando lo vea. Sus ojos pasean por el suelo quemado y el eco de sus botas resuena por el desierto elevado de la ciudad de Palma. Se agacha para estudiar de cerca una mancha oscura en el piso. Con la punta de los dedos recoge lo que al olfato se antoja como restos de cáñamo de un pipa. Cerca, pelos de barba oscuros. Clint se pone en pie y oculta su rostro con el ala del sombrero ancho. Entre dientes masculla…

-Lincoln…

… y aprieta el puño con rabia. Las hebras del cáñamo se expanden por el cielo palmesano. Cerca, Antònia le observa con una mueca de diversión. Sin embargo Clint busca la puerta para bajar de aquella azotea ignorando que le están observando. Y no porque ella se oculte –no tiene necesidad. En realidad no ha existido más que en la cabeza de quien la escucha- sino porque él no puede verla. En cualquier caso, Clint  sabe que algo raro está pasando. Siente rabia en su interior y aprieta los dientes. No le gusta nada estar bordeando una y otra vez los límites de la realidad y la imaginación. Se siente solo y Clint, solo, hace tiempo que no es capaz de ir más allá de asustar a unos pocos chinos drogadictos. Y piensa…

-¡Maldita sea! ¡¿Qué demonios me ha pasado?! ¡¿Qué demonios está pasando?!

________________________________________________________________________________

280. The Hives // MAIN OFFENDER


21/04/13 // En la puerta de la sacristía saludó con gesto cordial a dos feligresas que salían de la iglesia en ese momento. La sonrisa le duró hasta que cerró la puerta. Echó la llave y se apoyó en  ella. Una vez dentro la sonrisa se hizo aún más grande, más sincera. En dos pasos llegó a un equipo de música y cogió unos auriculares de la estantería. Uno nunca sabía quién estaba escuchando al otro lado del muro. Se puso un tema de los Hives y empezó a agitar la cabeza como un perrillo de salpicadero de coche. Saltó al sillón en cuanto Pelle empezó a cantar. Se arrancó el alzacuello mientras berreaba sin proyectar las palabras, en completo silencio. Lo lanzó hacia un rincón de la sacristía y en el mismo gesto su mano describió un arco que terminó en sus testículos. Los apretó con descaró y sacó la lengua al aire. Eso para Dios. Qué demonios, mañana se confesaría si acaso… Pero era de locos pensar que este rock, el rock del bueno, fuera pecado. De  locos y de beatos. Se puso a saltar al ritmo y pasó por su cabeza la idea de convertir el sermón del domingo en un karaoke. “Cómo ofender sin pretenderlo”, podría ser el título. Se hizo tanta gracia que decidió dejarse caer en el sillón gastado con tan mala fortuna que se abrió la cabeza contra el borde de madera.

En la última décima de segundo de su vida, en su cabeza surgió el temor de haber ofendido a Dios. En la siguiente ya escuchaba las guitarras del cielo llamando a su alma al concierto final. ¡Bendito rock!

________________________________________________________________________________

279. Angus & Julia Stone // YELLOW BRICK ROAD


20/04/13 // Aquello fue realmente hace mucho, mucho tiempo. Yo ni siquiera me había casado. Estaba muy lejos de buscar un trabajo o de querer centrarme en algún aspecto de mi vida. Aquello que ocurrió, y que hoy estoy dispuesto a confesar, fue hace tanto tiempo que casi ni me acordaba. Y sin embargo ha dejado en mí un poso invisible al que no había prestado atención pero que me ha ido minando por dentro. Porque la persona que fui no tiene nada que ver con el tipo que soy. Eso sí, desde que ocurrió aquello me dije que jamás volvería atrás la mirada y me dirigí, sin variar ni un grado el rumbo, hacia mi nuevo destino. Pero las huellas que dejé me persiguen y me atormentan como una fiera deprimida. Por eso hoy me voy a parar. Voy a hacer un alto para volverme y encontrarme de nuevo con aquello que decidí abandonar. Porque, lo reconozco, yo perdí la cabeza hace mucho, mucho tiempo. Me volví loco, corté por lo sano con la vida que llevaba y decidí dejar de creer en el camino de baldosas amarillas.

Desde entonces me incorporé, aburrido y sombrío, a la atascada autopista de la cordura. Y así me va, claro.

________________________________________________________________________________

278. Manel // NIT FREDA PER SER ABRIL


19/04/13 // A él, el calor de la noche le ha pillado un poco por sorpresa. A ella no. Había leído el periódico y visto la previsión del tiempo en el informativo. Sabía que la temperatura había cambiado y mucho de un día para otro. Él se sentó por casualidad en la terraza, sorprendido de ver que el verano había aparecido mucho antes de lo esperado, sin el preámbulo de la primavera. Ella, en cambio, había programado la cita con sus amigas en cuanto supo que iba a hacer buen tiempo. Él ni siquiera se fijó en ella. Se bebió la primera cerveza cegado por las risas y la velocidad de la conversación. Ella sí que le vio. Cuando se acercaba a su mesa le observó con detenimiento y llegó a verbalizar en su cabeza “buen candidato”. Ella no dejó de vigilarle a lo largo de la noche y cuando, en una pausa, él la vio, ella supo que le había causado buena impresión. Desde ese momento él echaba un rápido vistazo de vez en cuando a la mesa de ella y siempre encontraba una mirada e incluso una sonrisa. En un momento dado él se levantó y entró en el bar para ir al baño. Ella calculó el tiempo y se disculpó ante sus amigas. Se levantó y llegó a la puerta de los servicios justo cuando él salía. Se miraron, ella sonrió y esperó, él sujetó la puerta y dudó. Ella entró al baño. Él volvió a su mesa un poco más triste y dejó de mirarla. Ella salió desilusionada y rápidamente se fueron a otro bar.

Cuando llegaban a casa se habían olvidado el uno del otro. Pero los dos pensaban que aquella era una noche demasiado fría para ser abril. Y que realmente, como se estaba en casa no se estaba en ninguna parte.

________________________________________________________________________________

277. Yann Tiersen // MOTHER WILL DIE


18/04/13 // Sigue a sus propios pasos, como si fueran un mayordomo exigente. Y cuando levanta la cabeza se encuentra a sí misma en el barrio de su madre. Una oleada de sentimientos la recorren. Se asoma a las cafeterías que la vieron desayunar de niña. Café con leche y churros. Busca en las caras de las viejas algún destello reconocible, pero sin fortuna. Entra en el local pero no avanza, se queda parada en la puerta. Espera que alguien se le acerque y le hable de su madre, de la pena que se haya ido, también de su propia infancia y de lo mayor que está. Pero sólo un camarero la vigila, extrañado, mientras sirve unas tostadas.

-¿Quiere usted algo?

Ella niega con la cabeza y sale de nuevo a la calle, asustada. Cruza a la otra acera y se detiene ante un portal. Su portal. Cuenta. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis escalones de mármol blanco. Seis escalones en los que jugaba con las niñas del barrio a piedra, papel o tijera. Se recuerda incluso sentada en lo alto peinando a su una muñeca de trapo. Junto al portal, la bodega. Pequeña, estrecha, húmeda. La madera combada. El bodeguero amable y paciente. Y su padre sentado en la mesa del fondo, con un chato de vino barato ante él, hace mucho, mucho tiempo.

Ahora que los dos se han ido todos esos lugares le resultan tremendamente ajenos.

________________________________________________________________________________

276. Antònia Font // ABRAHAM LINCOLN


17/04/13 // -Le hacía más alto, mire usted…

Abraham se sonríe y las comisuras de su boca se alejan de esa barba huérfana de bigote que tanto le ha marcado siempre.

-Será que le imaginaba con gorro. Que pensé que siempre llevaba usted gorro, quería decir. Uno de esos altos y negros y brillantes.

-No, querida amiga –dice Abraham. –Soy lo que soy. Y ni un centímetro más.

-¿Le gusta a usted el sitio? –pregunta Antonia abarcando con el gesto de una mano toda la azotea del edificio.

-Mucho. Las vistas son increíbles, la verdad. Y el sol…

-El sol solo puede hacerle bien a uno. Es algo que siempre hemos dicho en mi casa. –Hace una pausa y después -Es una suerte haberle encontrado aquí, en lo alto de este edificio abandonado. Una pena…

-¿Se lamenta usted por un edificio?

-Hombre, es un emblema de la ciudad…

-Yo también llegué a ser un emblema, querida. –Abraham mira la larga y fina línea del horizonte. Su frente, más despejada de lo que le gustaría se perla con las primeras gotas de sudor. -Incluso, si no me equivoco, usted también es a día de hoy todo un emblema. Pero los emblemas pasan. Se deterioran y terminan despareciendo del mundo material. Sin embargo su símbolo jamás se pierde. Piense en ello y disfrute de las vistas mientras pueda, querida…

Antonia sonríe. Él es un ideólogo, no hay duda. Un hombre inmaterial y permanente. Ella solo le dio nombre a un grupo. No se propuso nada y será recordada para siempre. Pura coincidencia. Y sin embargo ella sabe perfectamente que aunque los símbolos no se pierdan, se deforman con el tiempo. Y que los dos no serán en el futuro lo que realmente fueron en su día… Sin embargo calla y deja que el sol haga lo que ha venido a hacer.

________________________________________________________________________________

275. Sr. Chinarro // LA RESISTENCIA


16/04/13 // Es que no sabía cómo decírselo. Estaba hecho un verdadero manojo de nervios. Tenía confianza con él pero no la suficiente como para saber qué quería, qué deseaba. Alguna vez le oyó hablar de mujeres con otros chicos. Pero sus historias resultaban increíbles, excesivas. Parecía que mentía y que en realidad la gran experiencia que decía tener no era más que invenciones y excusas para no tener que afrontar ante los demás su verdadero sentir. Además, se veían todos los días desde hacía ya bastante tiempo. Todos los días venía hasta su puerta. Como un caballero le abría la cancela y él salía delante de él, meneándose solo para sus ojos. Nunca supo si le miraba porque nunca tuvo valor para volverse y cazarle en una furtiva mirada. Pero aquella tarde de primavera se sentía más fuerte, más atrevido. Así que esperó a que se tumbara sobre una piedra lisa y caliente, como hacía cuando el sol había estado golpeando durante todo el día. Sintió que estaba relajado, con los ojos cerrados y se acercó, lentamente hasta su lado. Su tumbó junto a él, poniendo su cabeza muy cerca de su pecho. ÉL notó su presencia y abrió un ojo. Y acariciándole la nuca dijo con voz dulce:

-Ah, eres tú. ¿Quieres hacerme compañía, eh?

Era el momento. En un arranque increíble de valor alargó el cuello y le besó en los labios. El primer gesto de rechazo pasó y el momento fue más largo y más mágico de lo que nunca se había imaginado. Desde entonces la relación entre el pastor y el cordero fue mucho más que meramente profesional. Aunque nadie en el pueblo lo entendió así cuando les pillaron en el monte dando rienda suelta a su pasión.

________________________________________________________________________________

274. El Niño Gusano // UN VIAJE A LA LUNA


15/04/13 // Todas las mañanas caminaba durante unos quince minutos hasta llegar a su colegio. En su trayecto, al pasar por una avenida ancha rodeada de un bosque, siempre ralentizaba el paso. ¿Por qué? Porque tras el bosque, menos espeso en los meses de frío, había un sanatorio psiquiátrico. Y ella cada mañana miraba con intensa curiosidad hacia las ventanas que se distinguían a lo lejos. Algún día, si tenía suerte, era capaz de ver sombras, volúmenes. Cuerpos de personas que estaban allí. Quizás enfermeros, médicos. Incluso podían ser verdaderos locos. Locos de verdad, encerrados en aquel lugar tan relajado, tan apartado. Tan atractivo, incluso. Y cada mañana, al pasar por allí, una idea cruzaba como un relámpago su cabeza. A veces pasaba tan rápido que ni ella misma se daba cuenta. Pero su cerebro le sugería que quizás, alguien, desde su habitación de aquel sanatorio psiquiátrico, cada mañana la observaba sin quitarle ojo. Imaginándole una vida, un lugar al que ir. Que cada mañana, desde una cama estrecha y dura, una persona controlaba su paseo. Y suponía que ella era una chica que iba al colegio por aquel camino apartado, imaginando cientos de vidas desequilibradas al observar con detenimiento la fachada del sanatorio. Y nunca llegaron a sospechar que la existencia de ambos se reducía a aquella curiosidad enfermiza. Y que ninguno de los dos existió jamás.

________________________________________________________________________________

273. Benjamin Biolay // LA SUPERBE


14/04/13 // Una cruz encalada en el granito. Una cruz grande y pulida que surge de la pared de granito enmarcada por dos columnas dóricas. Las columnas sostienen un arco sobre el que se posa la estatua exenta de un ángel alado de mármol. Ese ángel sostiene con su mano derecha un cesto de flores, mientras que la izquierda avanza levantada con el puño cargado de pétalos, en un ademán de aventarlos ante él. Bajo el ángel, el arco, las columnas y la cruz encalada en el granito, una gruesa lápida de mármol, alta como un niño mediano. Tan grande que, al estar ante el enterramiento, a duras penas se puede ver el nombre, grabado con letras de bronce sobre la piedra, del morador de esa tumba. Casi no se ve cómo se llamaba y sin embargo, todo es tan evidente en él, que hasta después de muerto dos palabras han quedado marcadas en su destino:

La soberbia.

________________________________________________________________________________

272. Led Zeppelin // THE RAIN SONG


13/04/13 // Decidí mojarme con la lluvia de la amistad. Temí quedarme seco, encallado y sólido en mitad del desierto. Lo temí de verás, así que abrí el grifo y me empapé. Era genial. El frescor me despejaba las ideas, el agua limpiaba mis impurezas y recibía tanto como ofrecía. Porque en mi recipiente la lluvia podía caer sin preocupaciones. Yo la recogía y la cuidaba, le daba un hogar y una protección que no hubiese tenido cayendo en cualquier otro lugar. Pero llegó un momento en el que ya no cabía más agua en mí. Algunas gotas se resbalaban y terminaban por caer fuera. Me preocupé y mucho por todas las que se estaban perdiendo. Las vigilaba según se perdían temiendo encontrar el rencor en sus ojos. No estaba cumpliendo mi parte del trato. No estaba siendo fiel a mi propósito. Y en mi angustia y mi desesperación, no fui consciente de que me estaba ahogando. Perdí de vista el centro de la cuestión, que era el calor y el temor a quedarme seco y no vi que el agua me llegaba por la frente. No supe cerrar el grifo a tiempo.

Quise mojarme con la lluvia de la amistad y terminé ahogado por no poder cuidar a todos mis amigos.

________________________________________________________________________________

271. Templeton // MARCHA NUPCIAL


12/04/13 // El viento forma palabras con el poso de mis recuerdos. Y ya ves, no es más que viento. Nadie escucha los mensajes que me susurra, ni yo mismo los entiendo. Pero sé que son palabras, que hay un mensaje. No es posible que el viento esté soplando sin más. El viento –como las plantas, la tierra, el sol de primavera, las ramas de los árboles, el agua de lluvia, el mar, por supuesto el mar, y los extraños que se cruzan conmigo en esta arboleda y me miran clavando sus gestos compasivos en lo más profundo de mi ser, y mis propios pasos, el ruido que hacen mis pies al rozar la grava, el rumor que surge justo en el momento en el que se despegan del suelo como si jamás fueran a volverse a ver- me quiere decir algo. No camino solo. No estoy solo. No soy solo. Todo está a mi lado y me apoya, aunque realmente me cueste mucho trabajo deducir qué es lo que quieren de mí.

________________________________________________________________________________

270. Dog is Dead // GLOCKENSPIEL SONG


11/04/13 // Aquí, entre tú y yo, como responsable de esta superficie, te lo puedo asegurar: la mayoría de la gente viene para aprovecharse de nosotros. Y sí, es duro, es complicado ver arder tus propiedades cada día. Y comprobar cómo todas las tardes nuestros almacenes son saqueados. Alguno dirá que sí, que nos asaltan a diario pero que nosotros sacamos algo a cambio. De acuerdo. No lo niego. No es un drama. Pero se hace cuesta arriba, eso está claro. Y que si no fuera porque realmente somos una piña, la supervivencia aquí se haría imposible. Pero nos apoyamos los unos en los otros. Sabemos que podemos contar con el compañero que está a nuestro lado. Y gracias a eso para muchos existe el convencimiento de que esta ciudad, si me lo permites, este pueblo, no se puede apagar jamás. Por eso el uniforme es tan importante porque, aunque las personas no se conozcan, las ropas idénticas les dan la sensación de pertenecer a un grupo, de ser una misma cosa. Todos comparten problemas. Todos se reconocen al instante como poseedores de un mismo dolor.  Así, cuando alguien que se ha pasado toda la tarde reponiendo las existencias de un pasillo encuentra, al volver, las estanterías vaciadas, sabe que puede contarle sus penas a quien encuentre en la línea de cajas. Como si fuera su familia más cercana aunque jamás se hayan visto antes. Así conseguimos superar el día a día. Así asumimos que, lo que para cualquier anónimo no es más que un supermercado, para nosotros es nuestra ciudad, nuestro barrio, lo es todo. Es la vida reducida a las ofertas de la semana.

________________________________________________________________________________

269. Los Campesinos! // YOU! ME! DANCING!


10/04/13 // Gareth es fiel a su destino. Según avanza la canción algo le empuja hacia el público y salta del escenario. Sujetando con fuerza el micro, comienza a caminar entre la multitud. Los más le golpean en los hombros, algunos eufóricos le abrazan como si jamás fueran a volverle a ver. Una chica, siempre pasa, trata de cantar la letra del tema en su micro, arrebatándoselo. Pero él camina como poseído entre la multitud. Es increíble el espacio que se abre donde, hasta hace solo unos segundos, era imposible que cupiera nadie. Gareth camina, como quien supera una ventisca en pleno polo sur, avanzando entre la masa, hasta que prácticamente se termina el público de ese escenario. Pasa la mesa del técnico de sonido y poco a poco, el compactado grupo de fans se convierte en un conjunto de seguidores esporádicos. La gente desaparece hasta que ya no queda nadie. Sigue caminando y se ve a sí mismo paseando solo por un festival con su micro en la mano y sus letras volando alto, sin dejar jamás de cantar. Tanto es así que pronto llega a una zona donde, de nuevo, la gente se agolpa. Hay una masa informe, de espaldas a él, bailando y agitando los brazos de manera casi convulsa. Se cuela con habilidad entre la muchedumbre cantando constantemente hasta que, escondido entre las cabezas de los más altos, divisa otro escenario. Entonces, como una sombra, a Gareth le parece cruzarse con un chico rubio que empuja desesperado a la multitud en la dirección contraria. Como deseando salir de allí, agobiado. Sin embargo no es capaz de hacerle caso. Algo le llama hacia la tarima a la que todos por allí admiran. Y cuando llega a la valla que separa artistas de plebe encuentra, como el padre que recibe al hijo pródigo, a su propia banda tocando con precisión de cirujano el mismo tema que él canta. Entre empujones y alaridos vuelve a ganar el escenario y sin entender qué demonios ha pasado, sonríe.

________________________________________________________________________________

268. Mark Lanegan Band // GRAY GOES BLACK


09/04/13 // No, no te vayas ahora. Quiero verte la cara antes de que se apague la luz. ¿Así que morir era esto? ¡Qué cosa más ridícula! No es más que un cansancio extremo. Quedarse sin fuerzas ni para levantar los párpados. Ni para lanzar un postrer latido. Mis brazos ya no pueden acariciar, ni mis pies dar un paso. Mi corazón no puede bombear más sangre, ni mi alma permanecer despierta. Me duermo. Me hundo en el sueño más profundo y más feliz. Pero no temáis por mí, iré al mismo lugar lleno de paz y de ausencia en el que estaba antes de nacer. Volveré al principio, a antes del sufrimiento y del dolor. Regresaré al punto de partida, aunque ya no quede nadie con quien jugar. Yo ya he jugado suficiente. Con todos, además. Ya me he divertido y he llorado. Ya he sido extremadamente feliz e increíblemente desdichada. Todos los colores han pasado por mi paleta, todos los he utilizado, los he mezclado y los he combinado a mi antojo. Ahora ya solo me queda vagar por este gris abrumador y superfluo. Este gris ambiguo y agotador hasta que termine por convertirse en negro. Y después vendrá la muerte. Así que no te vayas. Necesito descansar pero no me dejes sola todavía. La soledad será definitiva dentro de poco. Comparte mi silencio. El último. Ya he hablado demasiado. ¡Toda la vida hablando! No hagáis demasiado ruido con mi funeral. Sed discretos. ¡Qué absurdo morirse!

________________________________________________________________________________

267. Simon & Garfunkel // FOR EMILY, WHENEVER I MAY FIND HER


08/04/13 // Una musa se ha encerrado en el baño, atrancado la puerta. Hay otra que ha salido sibilinamente a la calle, por la puerta de atrás. A pesar de que en la calle está lloviendo a mares. Otra, la más delgada, está parada detrás de una columna, inmóvil, sudando. Pero el romántico universitario es ajeno a todo esto. Sigue con el boli en alto, mirando fijamente a su amor platónico. Un amor que, por falta de valor o exceso de romance, no tiene nombre ni, por supuesto, bragas. Mira, por ejemplo, esa frase, la de las bragas, ni siquiera es suya. Se la ha robado a un amigo que le ha dicho que está haciendo el tonto. Que uno no puede querer estar con una mujer para el resto de su vida sin saber cómo se llama ni desear quitarle la ropa en un arranque. Tan falto de ideas está. Porque su amor es tan alto y tan limpio que las palabras –humanas, torpes, tangibles- solo pueden ensuciarlo. Por eso espera, paciente, la inspiración. Mientras, su adorada desconocida agita con la gracia de un pato de corral un café con leche en vaso, que se vierte impúdicamente sobre el plato de loza blanca. Con el meñique de la otra mano se hurga la nariz sin delicadeza. Y mirando hacia la calle, observa la tormenta lanzando un profundo y sonoro bostezo. ¡Ah, el amor!

________________________________________________________________________________

266. Guillemots // LITTLE BEAR


07/04/13 // Alguien le empuja. Una zarpa fuerte e insistente pero dulce e irreal. Está escondida entre su pecho y su cabeza, la zarpa. Y desde ahí, agarrado por cerebro y corazón, es incapaz de no obedecerla. Y eso que el resto del cuerpo parece no darse por enterado. Los ojos siguen cerrados y no termina de sentir el final de sus extremidades. Pero es como si en su interior estuviese a punto de empezar a tocar una orquesta. Los instrumentos se afinan, algo se prepara. Intenta ponerse en pie pero se tambalea. Con esfuerzo separa sus párpados y un haz de luz le atraviesa el cerebro como si fuera un rayo cósmico. Pero hay algo más. Hay un olor, un peso en el aire que antes no había. Y es su olfato el que le dice que debe salir ahí fuera. Reúne fuerzas mientras la orquesta ataca los primeros compases, dubitativos de una nueva pieza. Al volver a abrir los ojos la luz ya no le hace tanto daño. Se atreve a dar un pequeño paso, luego otro. Y así, poco a poco va asomándose al borde de la cueva. Y en su pecho la música es cada vez más alegre, más profunda al ver la hierba verde, las primeras flores asomar y el reflejo del sol en la vida del bosque. Y en su hocico se dibuja, si me lo permiten, una inocente sonrisa al descubrir, por primera vez en su vida, lo que hay al otro lado del sueño reparador.

________________________________________________________________________________

265. MGMT // TIME TO PRETEND


06/04/13 // Se tumbó boca arriba, gastando el último gramo de conciencia, confiado en vomitar mientras dormía y ahogarse de una vez por todas.

Al despertar, un sentimiento de rabia le nació en el centro del cerebro y se expandió hacia afuera, llegando hasta las uñas de los pies. Un sentimiento de rabia que llevaba, de la mano, el dolor de todas las resacas juntas. Se maldijo bajito y se arrastró buscando el cuarto de baño. Se lavó la cara y estuvo lo que a él le parecieron diez minutos contemplando a escasos centímetros el rostro endiabladamente perfecto de una modelo que dormía en la bañera con el rímel corrido por los pómulos y desnuda de cintura para abajo. Volvió a la habitación de hotel, se asomó a la ventana y confirmó: París. Bendita torre Eiffel que una vez más conseguía situarle en el maldito mapa. Buscó ropa digna por entre los restos de cuerpos y fiesta. Se adecentó como pudo, tapó su pelo imposible con un sombrero stetson bastante correcto y se dispuso a salir. Con el pomo en la mano se dio la vuelta. Repasó la habitación con la mirada. La experiencia le decía dónde buscar. Observó las manos de los cuerpos que dormían pesadamente y se decidió por un chico filipino muy delgado y realmente guapo. ¡Bingo! En su puño, cerrado, un generoso gramo de cocaína casi sin abrir. En el bolsillo de su vaquero, un frasco con varias pastillas. La de mañana sería la definitiva.

________________________________________________________________________________

264. Ron Sexsmith // IMAGINARY FRIENDS


05/04/13 // -¿Qué tal, Charlie? ¿Ha cantado ya?

-Que va. Se cierra en banda. Y es un poco estúpido porque todo apunta a él. El arma no tiene huellas, la puerta no estaba forzada por fuera, las ventanas cerradas. No había ni siquiera signos de lucha en la casa. Estaba todo ordenado. El cuerpo apareció tumbado plácidamente en la cama. Le pilló durmiendo y eso se nota en la cara del cadáver.

-¿Y qué dice él? ¿Tiene coartada?

-Nada sólido. Dice que él es incapaz de hacerle daño. Que era su único amigo. Que ahora que él ha muerto su vida carece de sentido y que su mera existencia será un enigma a partir de ahora. Incluso dice que le da igual lo que le hagamos, pero vamos, que a mí me da que es todo pose…

-Nada, una reacción típica…

-Y tanto… No te vas a creer lo que ha llegado a decir.

-¿El qué?

-Que él no pudo haberlo matado porque no era más que su amigo imaginario.

-Ya, como si fuera la primera vez que uno de estos mata a su amigo real.

-Pues eso, nada sólido.

________________________________________________________________________________

263. The Whip // MUZZLE #1


04/04/13 // Esperad, esperad. Baja un poco la música. Que aquí hay un pozo de sabiduría podrida que huele a rayos. Un hedor a listillo que tira para atrás. Y no es que me lo parezca a mí, no, qué va. Es que se ve. Es que pesa como el pañal de un bebé. Es que nos tapa los ojos y nos impide respirar con normalidad. Ya ves. Estábamos tan a gusto aquí bailando y de repente ha aparecido esta neblina tan insoportable. Este viento cargado de palabras impertinentes. Y justo ha coincidido con tu entrada en el local, mira qué casualidad. Y no, no estoy diciendo que sea culpa tuya. Yo no digo que desde que has entrado no hay manera de pasárselo bien, ni que tu boba presencia nos carga a todos de un mal rollo paralizante, no. Pero creo que, ya que ha coincidido justo con tu aparición, podrías salir un momento, a ver qué hay ahí fuera, o qué demonios ha podido pasar. A ver si encuentras la explicación. Y ya de paso preguntas a los que están ahí fuera pelándose de frío si les interesa escuchar lo que rebuzna tu pestilente hocico.

Gracias.

________________________________________________________________________________

262. The National // RUNAWAY


03/04/13 // Mi terapeuta dice que vamos por el buen camino. Que nos estamos acercando al foco del problema. Dice también que debería estar orgulloso porque estoy siendo muy valiente. Estoy avanzando con paso firme. No me veo mucho valor, yo, si me miro. Más bien me veo ridículo, diciendo lo que sé que quiere escuchar, anticipándome a sus palabras. Sé qué quiere hacer conmigo, lo tengo muy claro. Pero no entiendo qué le ha hecho pensar que yo iba a disfrutar con este descenso. Por qué me iba a gustar hallar tantas miserias escondidas en lo más profundo de mí. Tantos errores, tantos dobleces en mi carácter, ¿cómo han llegado allí? Voy escapando hacia el abismo de mi interior y a cada paso que doy me deshago. Me difumino para convertirme en otra cosa. ¿Estoy dispuesto? Nunca pensé en echar a correr, nunca pensé en huir. Y ahora me encuentro aquí, liderando mi retirada de un campo de batalla en el que yo solo me metí. ¿Defraudado? Bueno, más bien sorprendido. Impresionado por empeñarme en poner los pies en un suelo que nunca quise pisar.

Aquí estoy, señor terapeuta. Aquí estoy, clavado en la realidad, afrontando mi vida. Aquí estoy. Pero no espere que disfrute.

________________________________________________________________________________

261. Mogwai // LOCAL AUTHORITY


02/04/13 // Informan las autoridades locales que ya se han tomado medidas para que los miembros de la unidad de intervención policial, comúnmente “antidisturbios”, puedan ser fácilmente identificados en sus operaciones. Para ello, colocarán con velcro un número aleatorio a cada uno, ajeno a su número de placa y diferente cada día. Será, entonces, su superior quien tenga que unir los puntos de las denuncias ciudadanas a los excesos de celo aplicando la norma de sus subordinados. Además, informan de que se aprueba la iniciativa para estudiar la propuesta que suplica que los bancos acepten la entrega de las casas por las que se ha pedido un préstamo, si no se puede pagar ese préstamo. Es decir, que admiten que uno de estos días se van a sentar a pensar si consienten que los bancos cobren sólo una vez si no se les devuelve lo prestado, en vez de dos, en metálico y en materia, como hasta ahora. Las autoridades locales quisieran informar también de que sus vidas privadas, sus riquezas, sus amistades pasadas, sus varias viviendas y sus alegrías son suyas y de nadie más, por lo que agradecerían un poco de intimidad y silencio. Que los gritos, quieran que no, terminan por sacarnos a todos de nuestras casillas. Por último, las autoridades locales querrían volver a agradecer el esfuerzo que están haciendo todos los ciudadanos para soportar el peso de este daño, la cruz de estos crudos tiempos, para asumir los golpes de la vida, librándonos al resto de la cruda realidad.

________________________________________________________________________________

260. Guillemots // VERMILLION


01/04/13 // Esteban quiso hacer el muerto. Separó sus brazos y se concentró en flotar. En flotar y en nada más. Y “nada más” significaba olvidarse de los niños que gritaban como diablos en miniatura y de las adolescentes que se salpicaban entre ellas de punta a punta de la piscina. También era ser capaz de obviar el tremendo jaleo que generaba el eco de esa minúscula piscina climatizada. Incluso, ese “nada más” que parecía ya tan lejano, significaba no hacer caso a la socorrista del hotel, espectacular, que tan amable había sido con él… y, lamentablemente, también con el resto de huéspedes. Así que él se concentró en flotar y sacó de su cabeza todo lo que no era suyo. Dejó nadando a su alrededor un buen puñado de pensamientos prestados y hundió hasta el fondo del gresite sus preocupaciones. Y cuando se relajó de verdad y ya nada le preocupaba, abrió los ojos. Concentró su mirada en la claraboya de la piscina climatizada y observó el cielo con atención. A los pocos minutos el cielo empezó a tornar de color, de un oscuro azul pasó a un morado intenso que rápidamente se convirtió en rojo incendio. Cuando el rojo se quedó clavado en la bóveda celeste más tiempo del que a Esteban le pareció normal pegó un respingo en el agua, como si se hubiera sorprendido a sí mismo naufragando. Torpemente consiguió hacer pie y apoyado en suelo firme volvió a mirar al firmamento preocupado. El cielo se oscurecía. La noche, simplemente, había conseguido romperle la tranquilidad a Esteban.

________________________________________________________________________________

<< Los Cuentos del Chino Marzo 2013

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s