Crónica // La Débil / Sala El Sol

La_Debil
Crónica especial para el periódico Club de Música por Txemi Terroso // Ilustración: Oscar Giménez

-Mi vieja quería ser piloto de rallies. Y al final ya ves. –Te está bien empleado. Metes la cabeza en rostros deformados y sacas conejos muertos. Nada claro. Hace calor. Te agobia la ropa. Sudas demasiado para el poco cuerpo que te queda. Hay poca luz, pocas amistades, poca tranquilidad. Escapas buscando conversaciones ajenas cazadas por una bala perdida. Deseos de madre averiados en una cuneta. Y tú, como un buque llegando a puerto, ululas con miedo a cerrar los ojos, miedo a lo que traiga el camarero psicópata que vive en tu oscuridad total. Buscas cualquier luz, cualquiera, que te haga llegar al puerto correcto. Ignorando que el viaje no es fácil.

El primer paso te lo cierra una mujer trastornada. Trafica con estampitas y rosarios en la esquina del local. Ojos en blanco, repite su letanía una y otra vez. Incansable. Una y otra vez las mismas palabras. Una y otra vez el mismo tono. Una y otra vez lo mismo. La misma frase. Hasta llegar a agobiar. Hasta que agobia pensar que puede que algún día haya que salir de esa oración, dar un paso por el terreno desconocido de la cara oculta de su mente.

-¡Ten cuidado! –Te gritan al oído. Y le ves. Su cara expresa calma. Sus ojos tortura. Pero no es más que un chaval. Cuatro pelos en el mentón, voz apocalíptica. Parece el juicio final sub23. Y no está solo. Cuatro chicos más, chicos como lobos, con ojos del tamaño de cedés sangrantes, te miran enseñando los dientes y ofreciendo las manos. Hablan todos a la vez, con gargantas que saben a punk, pero que beben en charcas infectadas. Uno de ellos, sin camiseta, te golpea en la cabeza…

-¡Siéntate! –grita por encima del resto, pero no ves dónde. No hay paz ni sillas cerca. Y sus voces siguen rodeándote. Voces de lata y de templo budista. Cintas negras que te adornan y después te ahorcan. Sus garras juegan con tu ansiedad como si fuera un carrete de hilo de plata. Caminan al borde del ruido, estos lobos. Con el riesgo que supone eso. Buscando siempre la mente más débil, acorralándola, separándola del resto, aislándola y después sangrándola hasta que no sepa realmente si está disfrutando o no. Hasta que, por dudar, dude de si ha venido o si está, de nuevo, soñando que tiene una pesadilla.

Como un espectro expulsado te alejas de sus cuerpos. No soportas más esas voces empeñadas en no ponértelo fácil. Vas hasta el final del local y entras en el baño. Y allí hay luz y un espejo y algo de calma y una voz de actor clásico que te consuela…

-Tranquilo chico… no son nada especial. No son más que una banda de buenos músicos dándole envergadura a la parte más cutre de la música de los ochenta. Nada nuevo. Nada definitivo. –Pero alguien golpea la puerta desde dentro. Está a punto de tirarla abajo. Algo dentro de ti quiere salir de nuevo ahí, enfrentarte a esas miradas, ser devorado y olvidarte del cielo. Porque a estas alturas de la película, a Dios no le debes nada.

Y al abrir la puerta ahí están ellos. Cinco hocicos esculpidos en sangre. Y comienzan, de nuevo, a hablarte todos a la vez pero sus voces llegan a tu cerebro cámara lenta. Para que les dé tiempo a asfixiar con sus propias manos cada una de tus neuronas sanas. Empujas y vuelves a la barra. Superando un desierto de cuerpos extenuados. Alcanzando la cima de una cordillera enana. Buscando con ansiedad el asiento de copiloto de un coche de rallies. Y así, junto a una mujer demasiado mayor para un casco de competición, regresar hasta tu cuerpo que te espera, como las madres de los niños valientes a la salida de las atracciones de feria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s