Crónica // Lovely Luna / Teatro Lara

lovely_luna
por Txemi Terroso
// Ilustración: Oscar Giménez

Yo, que tengo dos hermanas maravillosas que me acompañan, a veces, a los conciertos, puedo decir que no tengo problema en compartir con ellas cualquier cosa, pero que me costaría bastante compartir mi esternón. Quizá les sorprenda esta afirmación, pero a los gemelos Chang y Eng no les sorprende en absoluto. Estos dos hermanos, que nacieron en mayo de 1811 en Tailandia unidos por el hueso del pecho, consiguieron fama y dinero recorriendo el mundo como atracción de feria. Ahora, además, han servido de título al último trabajo de Lovely Luna.

El esternón de Xoel y Félix (Felixoel) es el autobús del colegio en Coruña y miles de horas perdidas hablando de música. Desde la adolescencia más anónima a su conocida madurez. Félix en solitario y Xoel como Deluxe. Una aventura que le llevó al cielo del indie patrio y a la que puso fin hace un año, temiendo que el éxito de Deluxe acabara con Xoel.

Pero Xoel y Deluxe, como Chang y Eng, se empeñaron en convertirse en dos, en tener historias por separado. Los siameses se casaron con dos hermanas y tuvieron diez hijos Chang y doce Eng (qué hacía el otro hermano mientras perpetuaban la especie es algo que nunca sabremos, me temo). Xoel siempre ha encontrado refugio en Lovely Luna. Entre otras cosas porque Lovely Luna siempre ha construido refugios sobre dos guitarras. Música de cuento con la que han rellenado tres discos irregulares en los que han escondido alguna que otra joya.

En el precioso, coqueto e incómodo Teatro Lara madrileño, Félix y Xoel dejaron bien claro que aunque sean siameses de corazón desde el colegio, la vida les ha llevado por caminos distintos, aunque no paren de converger. Mientras Félix combate su timidez con arrojos de sinceridad y mira para otro lado cuando se declara, Xoel disfruta cada segundo que pasa en el escenario. Juega con las notas, divierte al público y a los músicos (como invitados, una espectacular flautista: María Toro y el chanante Julián López a la trompa) y derrocha carisma por las seis cuerdas de su guitarra.

Más de un año después de separarse con éxito de Deluxe en una delicada operación, a Xoel se le ve relajado, excepto cuando trata de versionar a Van Morrison, (llevando a sus cuerdas vocales a la afueras de Belfast, que no está mal, pero no es precisamente el barrio del león). Parece que tenga ganas de seguir siendo Xoel, por muchos años, sin MIEDO al éxito que pueda venir.

Y es una suerte tenerle de vuelta. Porque el final de los siameses suele ser bastante traumático. El de Chang y Eng fue terrible. Deprimido, Chang se dio a la bebida y murió una noche de enero de 1874 mientras dormía. Por la mañana encontraron los cadáveres de los dos hermanos. La autopsia (del siglo XIX, por supuesto), reveló que Chang murió de una embolia cerebral y Eng, simplemente de miedo.

Así que habrá que gritar: Deluxe ha muerto. Viva Lovely Luna. Viva Xoel. Y que nuestros esternones sigan cada uno su camino.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s